La encuesta número 7 es, hasta la fecha, la que ofrece unos resultados más repartidos entre las diferentes opciones formuladas.

En esta ocasión nos encontramos con una respuesta que dispone de un seguimiento de prácticamente un tercio de los votos, es decir la media de los sufragios, estando las otras dos respuestas equidistantes respecto a la misma, una por encima y otra por debajo de lo que sería dicha proporcionalidad.

Nuestros seguidores han optado, con un porcentaje que ronda el 40%, por la alternativa que pone sobre la mesa el hartazgo de la sociedad. Consideran que, como respuesta al abuso desmedido del separatismo ocupando diariamente el acceso viario a Barcelona a través de la Meridiana, se ejerza la reivindicación de nuestra postura aplicando otro corte alternativo. Una medida reactiva, con cierta lógica, tras la acumulación de meses de abuso y menosprecio al civismo por parte de los separatistas. En todo caso, dicha intromisión en la libertad ciudadana tendría una gran diferencia, al descartar cualquier atisbo de violencia como eje reivindicativo. Ese comportamiento es implícito e innato para el colectivo que representa a la minoría aburrida y reivindicativa que no tiene cosas mejores que hacer que aquelarres diarios, perjudicando la convivencia y armonía social de los barceloneses.

La respuesta que ha alcanzado la media (34% de los votos), corresponde a la que considera la posible convocatoria de esos cortes alternativos como una medida de presión. Un llamamiento a la atención de los poderes institucionales que dan cobertura y permisos a los violentos encapuchados. La idea es que, con la convocatoria en otra ubicación y con otro perfil reivindicativo, se replantee la conducta permisiva y connivente del Ayuntamiento de Colau y el departamento de interior que controla a los Mossos. Entendamos esta respuesta como la del aviso para que se deje de dar pábulo a los cortes por una veintena de radicales desnortados, niñatos y/o jubilados, que se creen dueños de las infraestructuras viarias de todos.

Y, curiosamente, la respuesta que se ha quedado por debajo de la media obedece a la que planteábamos aplicando el sentido común que nos caracteriza. Lo que demuestra que los ánimos están calientes y que se requieren medidas urgentes. Nuestra postura, siempre cabal y racional, pretende perjudicar mínimamente al prójimo, dejando que cada uno sea libre de su tiempo. Impedir el uso de infraestructuras supone un abuso que no sintoniza con la mayoría social que representamos los contrarios al supremacismo separatista aunque, en esta ocasión, por el cansancio acumulado y la reiterada imposición de los caprichos de unos sobre los otros, el apoyo a la cordura y razón haya alcanzado el mínimo de las tres alternativas planteadas en nuestra encuesta semanal.

¿Qué opinas de los posibles cortes del acceso al túnel de Vallvidrera?

  • -Me parece muy acertado. Si ellos montan su espectáculo también podemos hacer nosotros lo mismo. (41%,)
  • -Creo que es solo una medida de presión para lograr que, por fin, se pongan serios y eviten más concentraciones en Meridiana. (34%,)
  • -Lo veo fuera de lugar. Hemos actuado siempre con cordura y razón, siendo esta dinámica algo que no sintoniza con nuestro sentido común. (24%,)
Cargando ... Cargando ...
2020-03-09T20:57:50+01:00