Al margen de los cuatro votos que, simbólicamente, se han posicionado en favor de que el ministro Grande-Marlaska es un verdadero paradigma a escala mundial, los detractores de esta figura camaleónica, en su momento aclamada por su actitud en contra del terrorismo que ahora privilegia, han copado los porcentajes de apoyo a las alternativas que, en su contra, brindaba nuestra encuesta semanal.

En este caso el factor redondeo no ha permitido, ni de lejos, que un pobre 1% represente esa minúscula porción de nuestros votantes alineados en su favor, quedando definitivamente el 0% en el casillero. Es un claro dictamen de la opinión que merece, entre nuestros seguidores, este singular integrante del populoso Gobierno con cuatro vicepresidencias.

Entre los que opinan en contra del bilbaíno gana la versión, con un 56%, que entiende que se ve sometido a las exigencias y criterios de los que realmente mandan en España, muy a nuestro pesar. Convertido en un mero títere en manos de los que controlan los hilos, sin que aparente que sea así.

Ese es el coste que supone estar en manos de los comunistas encabezados por el marqués de Galapagar y toda esa ristra variopinta de separatistas, soberanistas, nacionalistas, secesionistas o, en definitiva, restos de serie, cuya voz en el Parlamento de la nación no debería ser determinante ni significativa a la hora de definir las políticas de Estado.

El sometimiento de este Gobierno frágil, claudicando ante esas minorías que solo buscan sacar rédito propio, aceptando esa posición de abuso que le condiciona, es la factura que hemos de pagar para que el camarada Sánchez disfrute de un palacio e Iglesias de su palacete.

El «sanchismo», alineado con sus amigos comunistas y separatistas, domina la situación. Mientras, el socialismo de toda la vida, el que de verdad representa a ese partido de Gobierno, sigue deambulando entre el no saber cómo remediarlo y el que no me quiten la poltrona de la que vivo.

Nuestros seguidores ven claro que esa es la causa del comportamiento del que sigue siendo ministro, pese a demostrarse que es un mentiroso. Esa opción de mayor apoyo se ve complementada con el restante 44% que entiende que vivimos en una situación de corruptela, implícita a la llegada al poder de un Gobierno como el que tenemos. Dando por supuesto que, siendo ministro de Interior y con influencias en otros ministerios, tiene la sartén por el mango y puede eludir responsabilidades sin consecuencias.

Esperemos que la memoria no nos engañe y, cuando tengamos oportunidad de quitarnos a estos gobernantes, recordemos todo lo que ha supuesto el paso de este Gobierno Frankenstein por el poder.

¿Qué opinas de los riesgos que asume Marlaska al mentir, como ha quedado demostrado?

  • - Le da igual. Tiene la sartén por el mango y escurrirá toda responsabilidad. (44%,)
  • - Es el mejor ministro de Interior del mundo mundial. Estoy in love con él. (0%,)
  • - Es un mero títere a la orden del separatismo y comunismo (56%,)
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2020-06-09T11:02:25+02:00