Las operaciones militares estadounidenses ponen contra la pared a la narcodictadura chavista de Maduro. De hecho, Estados Unidos ha reforzado en los últimos días sus tropas en un gran despliegue militar sin precedentes en El Caribe.

La dictadura de Nicolás Maduro se ha convertido en una auténtica pesadilla para el pueblo venezolano y el Mundo. Por ello mismo, tras las últimas operaciones militares llevadas a término por Estados Unidos, el régimen sabe que sus días están llegando a su fin. El daño que ha hecho el chavismo ha sido mayúsculo, hablamos de miles de presos políticos, pero también de miles de asesinatos, heridos, desapariciones forzadas, y más de 7.000.000 millones de exiliados. Unas cifras realmente muy alarmantes y que sin la menor duda deberían hacer estremecer a toda la comunidad internacional, porque a veces da la sensación de que sólo preocupan los muertos y los heridos de determinados conflictos bélicos que al ‘establishment’ le interesa abordar, dejando mayormente de lado a países que como Venezuela sufren el mayor terror y genocidio de su Historia.

Precisamente, la situación de Venezuela tampoco se entendería, sin lo que construyó en su momento el tirano e intelectual del chavismo, Hugo Chávez, quien le dejó todo prácticamente atado y bien atado al actual dictador Nicolás Maduro, este último es además el jefe del Cártel de los Soles y el FBI pide actualmente por su cabeza la cifra millonaria de 50.000.000 millones de dólares. Cabe resaltar, que el Cártel de los Soles es uno de los carteles más peligrosos del planeta, de hecho, no se sabe con exactitud la riqueza que aglutina este gran grupo criminal dedicado especialmente a actividades ilegales, entre ellas narcotráfico. Actividades criminales que se encuentran protegidas de manera directa por el régimen dictatorial izquierdista de Maduro.

Son palabras mayores, pero estamos en un momento geopolítico extraordinario y muy complejo donde todo no es lo que parece, y en un contexto de enorme envergadura que va a cambiar sin duda la vida de muchos millones de personas para las próximas décadas. Antes, no hubieran podido llevarse a término tantos cambios que ahora se están produciendo a nivel mundial, sin embargo, la desesperante situación que hemos alcanzado ha provocado la interferencia necesaria y equilibrada de fuerzas, que busca incuestionablemente establecer la recuperación de la paz y el orden, ya que ambas cuestiones se han perdido, suponiendo una creciente inseguridad y el aumento de guerras. Por estas razones de peso, el presidente norteamericano, Donald Trump seguirá utilizando la fuerza también para devolver la democracia a Venezuela, pero no sólo eso, garantizará que no lleguen más drogas provenientes de Venezuela y no se maten ni encarcelen a más ciudadanos norteamericanos por parte de la narcodictadura chavista.

Por otro lado, en momentos tan relevantes como los actuales también conviene darse cuenta de los silencios y las complicidades de algunos gobiernos izquierdistas radicales como el de Gustavo Petro en Colombia o el Pedro Sánchez en España, porque ponen sobre el tablero de juego un nivel superior de peligrosidad a la partida, más aún, cuando Trump baraja incluso intervenir militarmente, entrando de lleno en suelo venezolano con tal derribar a la narcodictadura de Maduro.

En definitiva, Maduro del tremendo daño que ha hecho no puede ni dormir por las noches, y ahora mismo el nerviosismo y desconfianza dentro del chavismo es brutal, indicando esto que el fin de ese régimen criminal tiene los días contados, porque han quedado prácticamente aislados, y potencias emergentes como China y Rusia que han dado respaldo al régimen chavista son ya plenamente conscientes de esta situación.

Erik Encinas