Habiendo superado todos los límites del abuso y la falta de ética, la “catedrática” que comparte lecho con el impresentable maligno de la Moncloa se aprovecha sin contemplaciones ni remordimientos de su posición de privilegio para hacer caja. La famosa excontable de papá, asidua visitante de los tribunales de Plaza Castilla, sabe explotar hasta el límite su condición de consorte del que sigue siendo presidente del Gobierno de España por los favores a sus socios y amigos antiEspaña.

Se puede llegar a pensar que no ha pretendido enseñar o dar conocimientos sin tenerlos, o que todo ha sido fruto de la confusión envidiosa que lleva parejo el complejo por no haber participado de la vida universitaria en su juventud, pero el hecho de lucrarse y hacerlo de un modo tan rastrero como el que se va conociendo, exigiendo 15000 euros por cada pachanga disfrazada de máster universitario, agudiza la percepción generalizada de que estamos en manos de una familia de indecentes y ególatras.

La aprovechada e interesada docente de pacotilla ha demostrado que sirve al menos de buena alumna. Ha aprendido muy bien la lección que supone exprimir el momento y seguir una estrategia que, posiblemente, se diseñó durante ese largo año de trayectos en el famoso Peugeot de su marido.

Borja Dacalan