Y porque a la gallina de los huevos de oro, no hay que romperle
tanto los huevos, porque al final te quedás en bolas y gritando.
Martín Caparrós…BUE, dixit,

Es la pregunta a la que un día sí y otro también tengo que enfrentarme en la consulta, como si las faenas complejas pudieran resolverse con cuatro muletazos, con la típica faena de aliño con la que cuadrar al torito,antes de convertirlo en chuletas.

Así es que harto de dar explicaciones, capotazos y más largas cambiadas en la diaria charlotada de mis explicaciones, tan improvisadas como resumidas,hoy domingo, tras ver como en Linkedin un grupo de compañeros han desatado unas reflexiones sobre si es lícito ,o lo más aconsejable, aconsejar a los hijos que sigan nuestra propia huella profesional y, como acabo de pedir mi contrato laboral a ADESLAS, Y CASI RIÉNDOSE, ME LO HAN PRESENTADO EN BLANCO, entre lo uno y lo otro,me siento obligado a tener que tomar mi droga habitual, de de ponerme a escribir por no llorar, porque entre pasmado y desolado, ni fuerzas me quedan para coger la bicicleta. Necesito hacerlo.

Y lo hago porque tras más de cincuenta años de haber vivido con el placer orgulloso de ser alguien ejerciendo dentro de la medicina rural, la hospitalaria militar, de urgencias y de la “privada” y especializada dentro de las Sociedades médicas, nadie va a poder negarme ahora el derecho a opinar sobre nuestro aquél antes, en que ser médico estaba tan lleno de prestigio como de respeto social, casi rayano en lo sagrado, y este nuestro deteriorado,podrido presente, en que más bien que como médicos, tenemos que vivir cuál pacientes, mucho más preocupados por la lucha de nuestra supervivencia profesional y ética , por nuestro bienestar espiritual y confort psíquico, tanto o más que por los dineros, las cosas materiales.

Lean, por favor, y entre otras agresiones recibidas en cualquier ámbito, las reivindicaciones pendientes de justicia de nuestros compañeros de la Sanidad Pública en huelga, mientras los médicos de la Sanidad de la calle, los de las COMPAÑÍAS ASEGURADORAS MÉDICAS podemos seguir viviendo , y sin huelga alguna de por medio,la sensación de haber sido comprados por ellas a precio de saldo, de mercadillo, aunque de sobra sabemos que somos no ya los tornillos, sino el motor gracias al cuál puede funcionar la sociedad.

Aquellos tiempos, los de los ingresos proporcionados al esfuerzo realizado y con muchas de las calles de nuestras ciudades bautizadas con el nombre de sus queridos médicos y sin agresión alguna, mientras nos perseguían toda una pléyade de representantes de laboratorios intentando regalarnos una placa con nombre y apellidos con que dignificar la puerta de nuestras casas, aquellas placas de la dignidad y el legítimo orgullo tras el esfuerzo realizado ,las de…AQUÍ VIVE UN MÉDICO, para mayor honra propia y de la comunidad vecina.

Ay, aquella magia, aquél salario emocional mediante el cuál, cualquiera de nosotros, podía sentirse el más feliz de los mortales.

Pero llegó la democracia con su Constitución del 78, sus Autonomías y toda la convulsión consiguiente, mientras el más tonto de cada familia entreveía en ello el filón necesario para salir de su nadería , y los médicos, sintiéndonos con la convicción de vivir seguros bajo una superioridad moral y social, mirábamos para otro lado,pensando como desde los siglos hemos venido haciendo, que íbamos a seguir siendo respetados como hasta entonces lo habíamos sido.

Recuerdo aquellos días felices,y suelo preguntarme dentro del ensimismamiento..fue entonces cuando,como se preguntaba el personaje de Vargas Llosa en sus Conversaciones en la Catedral empezó a jodérsenos no Perú, sino España y toda nuestra Sanidad?
Sí, porque si desde entonces, comenzó a llenársenos de políticos perfectosdonnadies la Cosa pública, y otro tanto aconteció en la Sanidad privada, con señorones de pañuelitos de colores junto a sus solapas, viviendo como maharajás, etc,etc.

Los que luego se han pasado años y años atormentándonos los oidos, con sus cantinelas, las de que habían nacido para venir a servirnos tanto a médicos como pacientes…y todas esas estupideces.

Así es como los hunos y los hotros se dedicaron a introducirse y llenar toda nuestra Sanidad de personajillos tan politizados como incompetentes y mucho más capacitados para crear malestar ajeno como para servirse a si mismos, mientras iban dejando caer en los mass media el que dentro de la clase médica podía encontrarse la gente más acomodada como derechizada de la sociedad.

Y por todos aquellos polvos, nada placenteros, ahora vivimos enfangados y enfadados en cualquier nivel sanitario del que quisiéramos hablar,
Llegando hasta el presente, en que ayer, por ej. y entrando en una red social médica, alguien se preguntaba,como decía,si era lícito y honesto el aconsejar a un hijo/a que siguiera nuestra huella profesional, estando como está el patio y a pesar de habernos pasado toda nuestra vida profesional sin ser cuidados ni defendidos jamás por ninguna institución, Colegial ni Sindical,más solos que una almeja.

Tras su lectura, comencé con estas mis reflexiones, y preguntándome sobre todas las cosas que han hecho falta durante años y años para que nuestra profesión acabe dando el doble número de suicidios que el de la población en general , tal vez porque,algunos de nuestros compañeros, q.e.p.d, sintiéndose estafados, no han encontrado apoyo alguno en ningún ámbito cercano, por lo que han preferido acabar por hacerse el hara kiri, como aquellos guerreros japoneses que por creer que habían perdido su honra, merecían dicho final. Hartos de soportar su indignidad. Los médicos fallados en sus expectativas de juventud y altruismo.

Y,preguntándome también,por ej. y en un tono menos trágico, como es posible que de las plazas médicas convocadas por Cataluña, unas trescientas hayan quedado desiertas.

¿Compañeros,como ha sido el que a los médicos se nos haya ido de las manos todo el control de nuestra profesión, alguien sabría explicármelo mejor?.
Y, mientras surgen todas estas preguntas y otras muchas que quedan en el tintero, quedo finalmente feliz, viendo como mis cuatro hijos, andan por la vida con sus profesiones de mayor o menos éxito profesional, sin ser urdidas ni heredadas de su padre, y sin…

TENER QUE …

a) haber soportado comisarios políticos en su camino (ya saben, el infierno puede no ser el fuego eterno, sino el tener a un imbécil pegado a tu pata todos los días).
b) ni pesadillas por un mal diagnóstico o una complicación quirúrgica de a cien euros la hora.
c)ni repeler el intento de agresión de un malnacido
d) ni evitar las envidias de familiares y vecinos por creerse que somos los reyes del mambo.
e) ni vivir con nuestra autoestima por los suelos, sintiéndonos ninguneados y despreciados tanto por la Administración como por cualquier Cía aseguradora….etc,etc.

Para tener, a mi vez, que acabar oyéndome lo que me ha tocado oírles cientos de veces…”ves papá, como hay vida fuera de la medicina y podemos vivir mil veces menos estresados que tú,cuando pequeños y con tu necesario y maldito pluriempleo de entonces,pasaste por nuestras vidas sin que nosotros apenas pudiéramos pasar por la tuya?

POSDATA…Hoy, mi peluquero, tras arreglarme pelo y barba, me ha cobrado cuatro euros más que Adeslas me pagará por haberle diagnosticado un neurinoma del VIII par a uno de sus asegurados…mecagoén!!!

Luis Manuel Aranda
Médico ORL
HUESCA