Yo me acuerdo cuando tenía 18 años, como a todos, creíamos que íbamos a comernos el mundo y yo la verdad, visto con retrospectiva no me puedo quejar de nada, pero comprendí con el tiempo que la clave está en estar en el sitio adecuado y saberlo explotar con las habilidades personales. Y en España hay muchas oportunidades pero el sector educativo español y en la cabeza el catalán está llena de gente pre-parada.
Cuando vemos la economía nacional, vemos que hoy es un riesgo ser una persona productiva a la sociedad ya que para generar una empresa se exprime las tasas e impuestos. Eso es normal porque sufrimos de una burbuja en la administración y en el sistema político.
España, es una nación que intencionadamente en la democracia se ha ido desmantelando las clases productivas, castigando a las empresas nacionales, pisoteando a los autónomos de PyMES y eso repercutió a la falta de trabajo de cuenta ajena, creando una dependencia de multinacionales y fondos de inversión.
Pero esto no queda aquí, quieren desmantelar el campo y el turismo a base de impuestos como las ecotasas o a los controles que ponen a la agricultura. Y atrayendo inmigración descontrolada para incrementar la inseguridad a las ciudades.
Digo abiertamente que es rentable traicionar España políticamente, socialmente como económicamente. Dicho abiertamente, en nombre de democracia liberal se ha convertido en un negocio el parasitismo social.
¿Y quién me puede decir qué nación sobrevive alimentando a sus enemigos como marxistas (Socialistas y Comunistas) y separatistas desde el espectro político hasta directamente financiando a etarras a través de su partido político?
Si nos centramos más en el parasitismo social y sobretodo económico, nuestras universidades son una ciénaga de gasto para generar parásitos sociales, es cierto que hay carreras con salida laboral, pero otras no deberían tener financiación pública. Cómo el gasto público a la imposición a las lenguas regionales, que lo único que sirve para degradarlas por la mala imagen de sus defensores y además costar dinero público del cual se podría una parte ahorrar a contribuyentes y otra a necesidades sociales de los españoles.
Yo cuando pienso el dinero que se gasta que lobbys como “Plataforma per la Llengua” o el salario de funcionarios autonómicos, me pongo enfermo.
En lugar de que pasen a ser parte de la casta política y/o burocrática, colapsando a la sociedad y a la economía, esos parásitos sociales hay que darles una salida productiva a ciertos estudiantes de humanidades de ciertas universidades que hay en nuestro país, y ya que se habla de la “España Vaciada” y que faltan agricultores.
No es ser duro, es ser realista, podemos hablar de que pagamos las carreras estudiantes de ciertas cátedras que no aportan nada práctico a la sociedad sino un gasto que nos arrastrará a todos.
Y pondré como ejemplo y pregunta. ¿Cuántos de esos son enemigos acérrimos y declarados del turismo y a la vez son proinmigración sin poner límites?
Mi pensamiento sobre la naturaleza de esa gente no es nada positivo.
Para acabar, ¿Por qué la sociedad menosprecia la Formación Profesional? Los Módulos, esos estudiantes están cotizados, casi tanto como profesionales de carreras universitarias de autentica necesidad, sería la solución a tener un futuro mínimamente digno a muchas personas de las cuales generan prosperidad y progreso real.
Víctor Milà