Encuesta 337
Llevamos tiempo con Emiliano García-Page como la voz discordante y reivindicativa de un PSOE en decadencia. Un partido humillado por la conducta corrupta del sanchismo que acumula más de un centenar de cargos que han de pasar ante los jueces. Algo imperdonable, habiendo llegado al poder con el bulo de que iban a acabar con la corrupción.
Pero, para casi el 70% de nuestros votantes, la conducta del presidente castellanomanchego es solo un modo de hacerse ver y consolidar su puesto, intentando apartarse de la mafia sanchista y su basura. Un modo de continuar en el poder avergonzándose de sus compañeros de viaje.
Un porcentaje próximo al 20% piensa que todo es disidencia controlada y pactada con los amos. Un modo de ejercer de contrapeso y no perder a los votantes sensatos y coherentes socialdemócratas. Los fanáticos radicales y extremistas del sanchismo avergüenzan a muchos votantes, pero García-Page hace su papel para que no se escapen.
El restante 10,5% cree que pone voz a los preocupados del PSOE, todos los que sienten pena al ver como su histórico partido se desmorona por los efectos y consecuencias de un maligno líder del que nos avergonzamos todos los españoles, no solo los socialistas.
¿Qué posición tiene García-Page en este PSOE sanchista?
- - Disidencia controlada y soporte del electorado sensato. (19.74%,)
- - La voz de los preocupados por el futuro del PSOE. (10.53%,)
- - Mero interés por seguir de presidente autonómico. (69.74%,)